Viernes 15 de Diciembre de 2017 | 22:35 hs.

14 puntos de un plan que ayudaría a la industria de Tierra del Fuego

10.08.2017 10:43 | 

Tal como se titula el hit del momento, empresarios del polo electrónico de Tierra del Fuego vienen avanzando "despacito" para concretar el ansiado plan de competitividad que tiene como principales ejes reducir los costos de producción e incrementar los niveles de eficiencia.

 Y, como objetivo fundamental, bajar los precios de los artículos tecnológicos.
Petróleo, construcción, textil y automotriz son algunas de las ramas en las que funcionarios nacionales ya se sentaron junto a sindicatos y directivos de compañías para trabajar en mejoras de productividad y en cuestiones laborales sensibles.

Ahora es el turno de la electrónica con sello "Made in Argentina" y, según confirmaron referentes del sector, si bien no hay una fecha definida para rubricar el acuerdo y posar para los fotógrafos -en parte por la campaña electoral, que copó la agenda política del Gobierno-, las empresas fueguinas confirmaron que siguen negociando cada uno de los 14 puntos que componen el plan.

Se trata de una meta ambiciosa y muy ansiada, en un contexto en el que los indicadores de ese polo todavía muestran números negativos en cuanto a volúmenes de producción.

"En otras ramas pasó que hubo acuerdos que se firmaron pero después se encontraron con que faltaban pactar cuestiones relevantes. En nuestro caso, no es tan importante la firma como el hecho de ir avanzando sobre los principales objetivos que nos hemos trazado", afirmó una de las fuentes consultadas.

En este sentido, días atrás tuvo lugar una cumbre en el Ministerio de Trabajo -que hasta ahora no había trascendido en los medios- en la que confluyeron directivos del polo electrónico, representantes de la Unión Obrera Metalúrgicade Ushuaia y Río Grande y el propio titular de la cartera, Jorge Triaca.

"Fue un encuentro sumamente productivo, porque dialogamos sobre las posibles vías para disminuir los costos laborales en la isla. De hecho, hubo una reunión con Triaca y los líderes sindicales en la que se puso el foco en cómo ser más competitivos", detalló una de las fuentes consultadas.

El borrador está conformado por 14 puntos y apunta a varias líneas de trabajo:
-Reducir el costo laboral

-Trabajar en una mejora de la productividad
-Disminuir los costos logísticos y facilitar procesos aduaneros
-Incorporar nuevos rubros al régimen industrial
-Implementar un plan para atacar el contrabando
De toda esta agenda de temas, los puntos más sensibles son los que se vinculan con las cuestiones laborales.

Como por ejemplo, el alto nivel de ausentismo que, según confiaron a este medio directivos del sector, el año pasado llegó a tocar un pico preocupante del 15%.
Para ponerlo en perspectiva, en el polo de Manaos, en Brasil, dicha variable no supera el 4%.

"Es una cifra que hacía inviable cualquier plan para bajar costos", indicó un gerente que participó en algunas de las reuniones.

"Lo positivo es que este año, incluso sin firmar el acuerdo, ya logramos una baja de cinco puntos. En parte porque los sindicatos entendieron que, como consecuencia de la caída de la demanda, tiene que haber un compromiso de todos para revertir el bajón de actividad", recalcó el referente industrial.

"Además, lo conseguimos porque tenemos buen diálogo con el gremio, que entendió nuestro planteo", agregó el directivo, tratando de mostrar el buen feedback con la UOM de Tierra del Fuego.
Igualmente, se trata de un nivel que todos los empresarios coinciden en señalar como "demasiado elevado".

De hecho, la inquietud que llevaron los responsables del polo electrónico ante los funcionarios de la cartera laboral es que un porcentaje "saludable" sería bajar el ausentismo a la mitad.

Según los números que maneja la cámara sectorial, sólo el 30% de los casos obedece a enfermedades vinculadas con el tipo de oficio que realizan los empleados, como distensiones musculares o tendinitis.
El resto se reparte entre otras causas muchas veces no justificadas y "que terminan aumentando los costos", acotaron.

En paralelo, el otro objetivo es introducir un concepto que demostró resultar efectivo para el esquema de Vaca Muerta: el de una mayor productividad.

Las empresas llevaron a la mesa de discusión -en la que Triaca ofició como anfitrión- una meta de unidades fabricadas por hora, que variaría en función del tipo de bien, para así tener un parámetro concreto que permita trabajar en la eficiencia sobre las líneas de montaje.
Puntos álgidos

Los empresarios aseguran que las relaciones con la UOM están atravesando un buen momento y que se mostraron receptivos ante muchos de los planteos.

"Una prueba de la buena sintonía que tenemos con el sindicato es que en Tierra del Fuego, considerando el acuerdo de Río Grande y el de Ushuaia, la paritaria se cerró en un promedio del 20%, cuando la UOM a nivel nacional terminó concretando una suba del 25%", detalló una de las fuentes que partició en la negociación.

Para luego agregar: "Es un cambioimportante porque, históricamente, los ajustes que se acordaban en la isla antes terminaban estando tres a cuatro puntos por encima de la pauta nacional".

Sin embargo, más allá del buen clima de diálogo al que hacen referencia los directivos de las compañías, hay algunos puntos de la negociación que no están resultando fáciles de consensuar.

Uno de los aspectos más álgidos está vinculado con la posibilidad de eliminar el plus que cobran los empleados del polo de Tierra del Fuego en concepto de "zona desfavorable".

"Esto tenía sentido hace décadas, cuando había dificultades logísticas para llegar a la isla y existía un déficit habitacional. Hoy no se justificaría ese plus", argumentó un directivo consultado.

"Este ítem por sí sólo implica un adicional de casi 30% sobre lo que cobran los empleados. Sobre eso queremos trabajar", apuntó.

Claro que este objetivo no será de fácil concreción. Básicamente porque avanzar sobre este aspecto requiere abrir el "candado" del convenio laboral del sector y modificarlo, algo en lo que no están dispuestos a ceder los sindicalistas, especialmente la delegación de Río Grande.

Otro punto muy sensible, sin dudas, es el que está vinculado con la cantidad de delegados por planta, que en algunos casos triplica al número que maneja otro gremio, como SMATA. ¿El objetivo? Bajar la cifra para -señalan- reducir el nivel de conflictividad laboral.

"Estamos dialogando y escuchando propuestas. Pero no vamos a aceptar ninguna medida que implique una flexibilización laboral", afirmó una fuente sindical a este medio.

Como se ve, hay capítulos del plan en los que será complejo llegar a un acuerdo.

FUENTE IPROFESIONAL





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