Viernes 15 de Diciembre de 2017 | 22:09 hs.

Bullying y enfrentamiento de dos familias en la Escuela N°7

07.12.2017 10:21 |  policiales

 Un dramático caso donde se mezcla el bullying, el enfrentamiento y denuncias entre dos familias y que involucran a las autoridades de la Escuela Provincial N° 7 ‘El Abrazo de Maipú’, se conoció este miércoles cuando una mamá denunció por Aire Libre FM agresiones hacia sus hijos y hacia ella misma por parte de otra familia cuyos hijos concurren al mismo establecimiento educativo.



 
Hace unas dos semanas, a la salida del turno mañana de la Escuela 7 se registró un hecho de violencia entre esta madre que asegura que es víctima de los padres de los menores.



Aparentemente esta disputa entre las dos mujeres viene de larga data y lo más llamativo es que hubo hasta un accidente de tránsito este martes, cuando el vehículo de la otra familia habría encerrado a la camioneta de la denunciante que terminó siendo chocada por un camión.



Beatriz al borde del llanto, brindó su testimonio acusando a los que ella considera sus agresores con sendas denuncias, una en sede policial y la otra en el juzgado.



“Este problema no es de ahora, sino que viene desde hace dos años cuando a esta familia la ingresan a nuestra institución y aparentemente, por lo que nos dicen desde la Escuela, esta familia ya venía con problemas en otra institución educativa”, explicó Beatriz



Agregó que coincidentemente “desde hace dos años empieza uno de los dos menores ingresa en el curso de mi hijo y el otro niño va en la misma sección, pero en otro grado. Cuando ingresaron en su momento era el cuarto grado, ahora están en quinto grado”.



La mujer relató que “cuando entran a la escuela, mi hijo empieza a ser molestado; empieza a ser agredido verbal y físicamente. Él salía golpeado la mayoría de las veces, día por medio y por eso comienzo a concurrir a la escuela y ellos (directivos y docentes) me dicen que ya habían hablado con la familia y que ésta ya estaba siendo tratada, que estaban siendo asistidos y que estaban tratando de que ellos comenzaran con psicólogos a ser ayudados pero que la familia no accedía tan fácilmente, se rehusaban, según me dijeron desde la escuela”.



“Desde hace dos años empecé con esto, así que fue hostigante y terrible estar semana por medio estar en la escuela porque mi hijo salía golpeado y llorando; recibía golpes de puño en el rostro, ha sufrido patadas. Los maestros trataban generalmente de alejarlos, pero esto seguía sucediendo, llegando incluso a separarlos en los recreos, pero encontraban su momento para molestarlo y si no era dentro de la escuela, era a la salida de ella”.



La madre aseguró que “estos niños vienen molestando a varios chicos en la escuela, no es solo mi familia la afectada, sino varias. Lo que ocurre es que por miedo (no se denunciaba); desde el establecimiento educativo se nos pidió que no manchemos el prestigio de la escuela, que eran problemas que se podían solucionar dentro, pedían que no salga a la luz este tema”.



“Lamentablemente por el hecho que sufrí de violencia el lunes de la semana pasada, muchos padres de estos chiquitos (agredidos) y otros papás, me brindaron todo su apoyo e incluso me mandaron mensajes de aliento y acompañarnos en todo lo que puedan”.



Sobre los motivos de esta gresca entre las mamás, Beatriz contó que “como desde hace tiempo vengo quejándome de las agresiones de estos hermanos hacia mi hijo; al niño más grande le pusieron un acompañante que no puede estar lejos de este chico. Él tiene que estar constantemente con su acompañante tanto en el recreo, en el salón como a la salida del colegio, pero no fue así”.



Desde hace cinco años el nene de Beatriz va esa misma escuela. Siempre les digo a mis hijos que no reaccionen ante una agresión, sino que busquen a un adulto y si esta persona no les da importancia, que recurran a otra persona mayor, por miedo a que ocurra algo más grave”.



Comentó que “este año ingresó mi nena más chica a primer grado y recordó que “hace un mes y medio voy a retirar de la escuela a mi hijo y no solo me tomé nota de que no solo mi hijo sufría de bulling, sino también mi hija. Mi nene, como es mayor, trataba de defenderla. Me encuentro con que mi nena estaba en un rincón, mi nene delante de ella llorando con la cabeza gacha mientras que el mayor de los hermanos le estaba gritando y amenazando de que le iba a pegar a ambos. Cuando me encuentro con este cuadro, noto que no estaba el acompañante y que había docentes dentro del hall charlando entre ellos y alejados de esta situación siendo que era totalmente visible el hecho porque no había otros niños en el lugar”.



Admitió que “sé que reaccioné mal en mi desesperación de madre y ante la angustia que sentí tras vivir desde hace dos años esta situación sin que nadie me dé una solución y que mi hijo llorando y angustiado me pida que yo haga algo por él, tomé del brazo al nene agresor y de mala manera le dije que nunca más tocara a mi hijo”, dijo entre sollozos.



Confió que se sintió impotente “porque hice todo lo que debía hacerse, reclamé, asistí a reuniones durante estos dos años y no me dieron ninguna solución”.



Beatriz Heit contó que chico “me empezó a gritar y me dijo que me iba a matar y que iba a matar a mi hijo; los docentes se metieron porque es un chico que incluso a una docente le apretó los dedos con una puerta tratando de entrar a un curso a golpear a una niña; en otra oportunidad al hijo de otra mamá del colegio lo tiró contra una pared y lo desmayó”.



“En ese momento yo estaba muy nerviosa, los docentes y directivos me llevaron a una oficina donde me dijeron que lo que yo había hecho no se podía hacer y se los reconocí porque sé que actué mal, pero es una situación que me superó; creo que cualquier papá en mi lugar hubiese hecho lo mismo”.

Aseguró que tras este incidente con el pequeño, “la Directora (Miriam Ojeda) me cita para que yo firme un acta; me acerco a la institución para ver qué es lo que me querían informar –voy sola porque mi marido trabaja y generalmente todo lo que tiene que ver con la escuela me encargo yo- y me dijo leyó un acta donde me dijo que yo tenía una prohibición de acercarme al establecimiento educativo y que no me podía acercar más a llevar a mis hijos o retirarlos”.



Reconoció que, a partir de este hecho, “a mis hijos los comenzaron a cuidar más y cuidaron de que estos chicos no se le acercaran; pero en todo el tiempo anterior, ellos experimentaban con los chicos, los juntaban con sus maestros acompañantes y los hacían jugar al metegol juntos, cuando mi hijo no quería. Lo obligaban a jugar para ver cuál era la reacción y cómo lo podían solucionar y cuando el otro nene perdía, le quería pegar y ahí lo comenzaron a alejar”.



Reveló que la causa de su restricción de acercarse a la escuela era “porque decían que yo había pegado al otro niño y le expuse que no iba a firmar esa acta porque no le pegué al nene, sí lo saqué del brazo y de mala manera y por otra parte, si no me puedo acercar a la escuela, quién se va a hacer cargo de los chicos y me respondió que era mi problema y que era yo quien me tenía que arreglar”.



“La Directora, en tono amenazante –porque ella trata de esa manera- de que firmara la nota. Yo presentía algo y grabé la conversación y le dije que lo hice. Una de mis hermanas fue a verla ya que había ido a la policía y le habían dicho que una restricción solo puede venir desde un juzgado. Cuando le piden el acta, la directora aseguró que en ningún momento dijo que yo no me podía acercar, que seguramente había un malentendido, pero tengo la grabación que dice lo contrario”.



A pesar que desde ese momento dijo que se normalizó la situación, “el lunes pasado me encuentro con una situación parecida donde mi hijo estaba arrinconado. Cuando retiraba a mis nenes me dijo mi hijo el otro nene más chico le estaba molestando y es así que regreso a informar esta novedad a la directora y me encuentro a la asistente social a quien le digo que se nene estaba molestando a mi hijo. No caí en la cuenta y estaba la madre, quien le reproché esta situación y me tomó con sorna y sarcasmo. Cuando me retiro, ella sorpresivamente me toma del pelo y me empieza a pegar con los puños en la cara; me arrancó muchísimo pelo a tal punto que tuve que ser asistida por el médico porque me dejó una pelada importante”.



“Entre todos los papás me la sacaron de encima porque desde la institución decían que no la podían tocar y lo más doloroso fue que mi nene metido en el medio le pedía por favor ‘no le peques a mi mamá’ y ante esta situación yo no quería hacer nada, solo sostenerme el pelo con una mano y con la otra sostener a mi hijo para que no lo golpearan a él”.



“Ella me decía que nunca más yo le iba a tocar a sus hijos y yo a sus hijos nunca los toqué y en cambio ellos sí, se cansaron de hacernos daño; nosotros nunca habíamos tenido un problema en el colegio, jamás, es la primera vez que nos pasa y es un caso que me tiene muy preocupada y asustada, sinceramente”.



Relató que “en el momento que me sacaban a la señora de encima, llamaron a la policía y mientras tanto yo tenía a mis dos bebés –los más chicos- en mi vehículo y quería salir de la escuela a buscarlos padres de otros cursos me avisan que ese mismo nene estaba tratando de romper la camioneta con un palo. Cuando regreso a la escuela con mis otros dos hijos, me encuentro con el padre del nene y le muestro el estado en que yo estaba y le digo que esto me lo hizo tu señora y el sonríe burlonamente y me dice que ‘lo tenés merecido por meterte con mis hijos’”.



Un cuchillo en el aula

La entrevistada elogió el trabajo de la policía “porque estuvieron muy atentos, me contuvieron y se pusieron a mi disposición. Mientras me atendían, un oficial me dijo que encontraron un cuchillo en la mochila de mi hijo y que lo había llevado mi nene para amenazar a estos chicos y ese cuchillo no es nuestro. Mientras me tenían en la escuela en una oficina, mis cuatro hijos estaban en otra y como no pudieron romper la camioneta, comenzaron a correr a mi hijo y la maestra lo resguardó en uno de los grados y dejó su mochila y su campera en el patio donde estaba esta familia. Mi me dijo que ese cuchillo lo había llevado el otro nene una semana antes y lo había amenazado con él afuera de la escuela y que no me quiso contar porque si no lo iba a apuñalar y que su papá le iba a pegar al papá de mi hijo”.



Accidente de tránsito

Este martes, cuando sale con sus hijos de la Escuela, Beatriz Heit contó que “salí primera y noto que este hombre, el padre de los otros chicos, desde su auto me hacía señas con el dedo mayor a lo que pude sacarle fotos con mi celular. Yo ya había iniciado ante el Juzgado el trámite de prohibición de acercamiento hacia la mamá de esos chicos después de que ella me había golpeado. En el juzgado tardan mucho con estos casos porque, según me dicen, hay casos más graves que estos a los que tienen que atender, a pesar de que les digo que mi integridad física y la de mis hijos están en peligro”.



“Presentía algo malo si iba al colegio, así que le pedí a otra mamá si podía retirar a mis hijos porque yo no quería acercarme a la escuela por miedo. Esta mamá me trajo los chicos hasta mi vehículo, me retiro hacia mi casa y cuando ingreso a la Ruta 3 y Almafuerte, un auto se me atraviesa frente a mi camioneta, abro más camino para darles el paso y ahí reconozco que son ellos, iba la pareja y sus tres hijos. Se me meten adelante, hacia Chacra XI, pero nunca llegamos a ese tramo porque en la rotonda se me meten adelante haciendo zigzag y frenaban a cero y yo no tenía manera de correrme para ningún lado. Cuando quise girar para irme hacia mi domicilio, ellos frenan de golpe y yo freno también para no chocarlos y un camión me choca de atrás. Esto podía ser una tragedia. Cuando escuchan el fuerte impacto, aceleran y se dan a la fuga. El camionero vio todo y me dijo que no me preocupara”.

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